Si lo que le acontece a un ser querido ha causado que te sientas mal y no puedes dejar de pensar en ello, es aconsejable que recuperes tu equilibrio y te sientas bien nuevamente. Preocuparte o estresarte en exceso por los problemas de los demás no es saludable para ti ni ayuda a solucionar nada.
Aun cuando tu intención sea cooperar, lo ideal es recuperar primero tu propia armonía (serenidad y mente clara). De este modo, si decides y puedes brindar ayuda, tu aportación será verdaderamente objetiva y propositiva.
Te ayudaré a salir de ese ciclo de angustia para que descubras que tu propio bienestar y estabilidad son la mejor herramienta para apoyar a quienes más amas.